
En la foto de la nota, una pintoresca imagen (real) de uno de los laterales del refrigerador de la cocina de mi casa. Ese espacio de la heladera por lo general se utiliza para exhibir una interminable colección de imanes con todo lo que a diario necesitamos (y de lo otro también)...
Y si de necesidades hablamos, como a todo buen kissero le debe suceder, yo necesito a diario mi cuota de KISS, por lo tanto también habrá que tener adherido al costado de la heladera un imán con los datos de una de las mejores rockerías kisseras de Buenos Aires, en este caso Metal Rock/KISS World, del amigo Marcelo Spadoni.
Un telefonazo, un mail a tiempo y listo... esa "sana enfermedad" llamada KISS y todo lo que genera nos salvará de la tan temida y peligrosa abstinencia...
Moraleja: Está muy bien tener el teléfono de la farmacia, el de la granja para pedir milanesas y el de la veterinaria, pero en un hogar kissero siempre hay que tener a mano y pegado en la heladera un imán como el que tengo yo... lástima que no hagan delivery...
Marcelo