
La locura coleccionista no se limita a un sólo disco, claro...
Un buen fan de KISS debe sí o sí repetir esa tarea titánica y maratónica de conseguir un mismo título en diferentes formatos con toda la discografía de la Banda, por supuesto.
Este es el caso, y así como ayer nomás les mostré las variantes que tengo del primer album de KISS, ahora llega el turno (cronológico) del genial Hotter Than Hell.
A este disco lo tengo, como verán en la foto (Click para agrandarla), en su versión de vinilo original norteamericano, en primera edición en CD de Estados Unidos, la versión remasterizada de principios de 1.997 (¡con un arte de tapa fantásticamente recreado!) y en la extrañísima y muy buscada versión argentina editada en cassette en 1.980 con la tapa modificada.
Buscar todo lo que busca un fan de KISS lleva su trabajo, no vayan a creer...
Sin ir más lejos, el vinilo (que está en inmejorables condiciones, incluso con termosellado) lo conseguí en una de esas largas jornadas de caminata en busca de tesoros kisseros. Caminé horas recorriendo puestos y disquerías en una plaza de Buenos Aires (Parque Rivadavia) en donde se pueden conseguir este tipo de cosas. Puesto por puesto, pregunta tras pregunta, llegué a un lugar en el que había un hombre sentado en el suelo con un cajón lleno de vinilos. Casi sin esperanzas pero con curiosidad, comencé a revisar todo lo que tenía hasta que dí finalmente con esta copia de Hotter Than Hell en perfecto estado y abriéndose paso hasta mí entre discos de Nicola Di Bari, Raffaela Carrá y el Top Gigio...
El precio, me lo reservo... pero es como si me hubiera salido gratis (pobre hombre no tenía idea de lo que me estaba vendiendo... Justicia kissera).
Finalmente, el cassette argentino: una joya casi inconseguible hoy, que también tengo en perfecto estado y que mis padres me compraron cuando yo tenía 11 años en una disquería de la Avenida Corrientes, en pleno centro de Buenos Aires. Uno de los items que más quiero de la colección.
Ya ven... con uno sólo no basta. Hay que conseguir todo lo que se pueda...
Marcelo



































