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De todos los solistas es, sin embargo, el que menos me ha sorprendido (y eso no quiere decir que no me guste, al contrario, ya verán). Por diferentes y variados motivos (ustedes ya lo saben) están entre mis preferidos y casi a la par el de Gene Simmons y el de Peter Criss, luego el genial disco de Ace Frehley y finalmente el de Paul Stanley.
Y de ese disco de Paul se extrae este simple de vinilo que hoy les muestro en TodoKiss. Se trata del sencillo de Hold Me, Touch Me (Think Of Me When We 're Apart) (Lado A - Producido por Paul Stanley) y Goodbye (Lado B - Producido por Paul Stanley y Jeff Glixman), de edición norteamericana, Stereo, identificado como NB 940AS, y con el inconfundible, inigualable e infaltable logo de Casablanca Records & Filmworks en sus caras.
¿Qué se puede decir de las canciones que ya no se haya dicho?... muy poco, amigos, muy poco. Todo el disco me ha parecido siempre muy compacto, sensible y satisfactorio (en el real sentido de la palabra). Lo que siempre he opinado: buenas canciones y un buen músico no pueden menos que hacer un gran disco y Paul lo ha hecho sin ningún lugar a dudas con su solista del '78. El disco de Paul, como dije, es el que menos me ha sorprendido ni bien lo he escuchado y lo explico de esta manera: Paul ha hecho muchas canciones en los discos de Kiss, eso no es novedad, y de una manera u otra no ha habido tanta sorpresa a la hora de escucharlo cantar como pocos saben hacerlo, escribir baladas como él sabe hacerlo y rockear como pocos en este mundo. Su disco solista tiene todo lo esperable de Paul, pero también hay de lo otro y precisamente algo de eso está en este simple: nunca voy a olvidar la primera vez que escuché Hold Me, Touch Me (Think Of Me When We 're Apart); jamás me voy a poder quitar de la cabeza aquel instante de éxtasis total mientras sonaba en mi primer y modesto reproductor de cassettes el complilado argentino "Paul, Peter, Ace & Gene" y llegó esta canción... Creo que la habré escuchado sistemáticamente una y otra vez rebobinando el cassette hasta el cansancio. Magistral tema de este enorme cantante, compositor e instrumentista que pinta una estrella en su ojo...
En síntesis: no me ha sorprendido porque sabía (más allá de los matices particulares de un trabajo solista) que Paul podía entregar un disco así. De manera que ese "cuarto" inconducente puesto en que lo ubico entre los trabajos solistas se debe más a un mérito de Paul, que a un defecto. Complicado de entender o por lo menos, difícil de explicar...
Para finalizar, una asignatura pendiente en varios de los simples que tengo: la tapa. Así, con ese sobre, llegó hace mucho tiempo a mis manos y así lo tengo (no siempre la felicidad es completa...).
Marcelo























