
De los lejanos días en los que los fans de KISS sufríamos como condenados, he rescatado estos recortes que salieron publicados en la Revista Gente allá a principios del año 1983. La discusión duró dos números de aquella revista y fue todo un acontecimiento nacional. Dos periodistas sentados en torno a una mesa, trenzados en una discusión bizarra y carente de sentido como buena excusa para hacer notar sus flaquezas o bien su desconocimiento sobre KISS.
Por aquellos días cualquiera hablaba de KISS y, si bien eso no es el problema, el tema es que decían lo que les venía en gana.
Esa vez no fue la excepción: Rolando Hanglin y Víctor Sueyro (los periodistas en cuestión), uno más libertino (Hangling) y el otro supuestamente más recto que una regla (Sueyro) se planteaban un dilema inconducente: KISS sí, KISS no.
Así, en una extensa nota publicada por la Revista Gente, se despacharon que un arsenal de mentiras y datos equivocados, sea para defender a la Banda o sea para defenestrarla.
Hanglin votaba a favor de la venida de KISS y Sueyro sacaba a relucir su costado más retrógrado esgrimiendo argumentos más falsos que una moneda de $33. Los argumentos de Sueyro y Hanglin rayaban lo inmoral (por mentirosos a sabiendas...) diciendo que KISS orinaba al público desde el escenario, que pisaban pollitos en escena y unas cuantas pavadas más como que eran homosexuales, drogadictos, etc. etc. (De escuchar su música y presenciar un show para ver de qué se trataba, ni hablar señores...)
Sueyro decía en aquella nota entre otras cosas que debía haber "libertad dentro del orden..." y que si por él fuera que KISS "ni pise el areoparque porque sólo hacen ruído..."
Sobran las palabras (También las de Sueyro que bien podría haberse sabido callar la boca en lugar de hablar sin saber, tratando de enseñarle a los demás lecciones de dudosa moral).
La nota de la Revista Gente fue marcante para los fans de KISS. Y también marcó a los detractores, porque con el tiempo se dieron cuenta de sus propias limitaciones y su peligrosa manera de prejuzgar.
El número siguiente al de aquella nota, mostró las secuelas de aquella inútil discusión disfrazada de pseudo nota periodística. Algunos lectores tuvieron su derecho a réplica y en la foto de la nota pueden ver en los artículos de cartas de lectores, lo que se decía (Click en la foto para agrandarla y leer los comentarios).
Conservo afortunadamente estos valiosos recortes (símbolo de toda una época para los kisseros argentinos) un tanto maltrechos por los años y las pegatinas en una de mis carpetas kisseras.
Lo más triste es que aún hoy haya gente que se siga planteando (a veces) aquel viejo dilema: KISS sí, KISS no...
Para mí es, definitivamente, ¡KISS sí!
Marcelo
P.D.: lean las opiniones de las notas en la foto. Algunas son imperdibles y marcan toda una época.