





A lo largo de unos cuantos meses les he venido mostrando mi colección de objetos kisseros, todos de una manera u otra con un gran valor para mí. En algunos casos, las cosas tienen valor monetario pero en muchos otros (me incluyo en éste...) el valor es sentimental.
Hay colecciones fantásticas alrededor del planeta, hay kisseros que atesoran cosas increíbles y únicas en el mundo. Sin ir más lejos, los amigos Diego de http://diegokissarmy.blogspot.com/, Alejandro de http://alekissero.blogspot.com/ y Vinicio de http://unmasked8674.blogspot.com/ (entre otros y por nombrar sólo a algunos, claro está) nos muestran bastante seguido items kisseros especatculares y que en más de una oportunidad he envidiado sanamente (si es que la envidia sana existe...).
En este caso, en cambio, les muestro ese rincón sagrado de mi casa, el mismo en donde está instalado mi mueble kissero por excelencia con casi todo lo que tengo de KISS. Este santuario es tan sagrado en mi liturgia kissera que ¡ni siquiera la persona que a veces ayuda con la limpieza en casa está "autorizada" a ponerle un dedo encima! A este mueble con cada uno de mis tesoros lo toco sólamente yo...
Allí tengo cosas de merchandise, algunos objetos invaluables como las cartas de KISS, Chris K. Lendt, las púas originales, la foto con Bruce Kulick, la careta original del año 1978, las figuritas, juguetes, DVD, CDs, libros, revistas, dibujos, vinilos, cassettes, 8-track, en fin... todas las cosas que a diario les muestro en este espacio dedicado a KISS. (Click en las fotos para agrandarlas).
Muchas veces me han dicho: ¿por qué no la vendés a tu colección? eso debe valer miles y miles de pesos... La respuesta siempre ha sido la misma: mi colección (como le debe suceder a cada uno de ustedes con la suya) es única en el mundo, no hay otra igual y por eso... no tiene precio para mí.
Este mueble kissero (regalo de mi amada esposa Verónica...) tiene, nada más y nada menos que, un valor incalculable en mi corazón...
Marcelo





