
Siguiendo con mi
colección de títulos de KISS en diferentes formatos, ahora le toca el turno a
Dressed To Kill. En la foto, las versiones en
cassette de edición argentina (circa 1.981), la
primera edición en CD norteamericana y la muy buena
versión remasterizada editada allá por
1.997 en pleno auge de la reunión del
KISS original.
Si hay algo a lo que asocio a
Dressed To Kill es a aquella noche en que
lo recibí como regalo...
Si mal no recuerdo, contaba yo con unos 11 o 12 años, no más que eso. Estábamos en el comedor de casa y celebrábamos alguna fecha especial que bien podría ser Navidad o algo así.
Yo, extrañamente sentado en la cabecera de la mesa larga, estaba hablando algunas cosas con mi papá y de repente él me dice: "A vos, te VOY A MATAR con esa música que escuchás y por como te vestís... En un rato te vas a dar cuenta de lo que te digo..." Y así fue... ya que en el instante de abrir los regalos, ahí estaba, el cassette nacional de "Vestidos Para Matar" (o sea... Dressed To Kill). Lo primero que hice fue mirar a mi padre y disfrutar como nunca de sus sonrisa cómplice y un guiño de ojo...
Nunca había escuchado Dressed To Kill y de inmediato, dejé a todos "colgados" en la fiesta, subí hasta mi habitación, cerré la puerta y puse en mi modesto grabador Hitachi de 1 casetera aquel cassette que aún (afortunadamente) conservo y que está en la foto.
Por aquellos años (1981/82) ser fan de KISS no era sencillo. Los medios no ayudaban y, muchas veces la familia tampoco... Pero así y todo hay algo que tengo que reconocer y recordar con una sonrisa: mis viejos (con algunos altibajos lógicos...) siempre colaboraron para que mi locura por KISS crezca hasta límites insospechados. Fueron, en ese sentido, unos "padres kisseros atípicos".
Por eso a ellos, gracias.
Marcelo