
No hace falta que lo diga, creo... pero si bien no me parece el mejor
disco en vivo de la
Banda, deliro definitivamente por
KISS Alive II. Este disco ha ejercido sobre mí, desde muy chico,
una atracción muy particular por dos motivos: el primero es
su portada y esa
inigualable sensación que se consigue al abrir el album y ser testigo de
la foto del escenario de KISS estallando como si fuera el fin del mundo. Y en segundo lugar porque cuando era apenas un chico
lo he buscado con tanta insistencia que las ganas de tenerlo se transformaron en
obsesión.
Los recuerdos que me trae KISS Alive II son un verdadero tesoro.
Comienzo: En 1.983 contaba yo con 13 años de edad y al obtener un muy buen resultado en el examen de ingreso al colegio secundario, mis padres me regalaron el cassette de edición nacional (que he perdido con los años...). Ese cassette (que sigo buscando por todos lados) tenía una característica muy especial ya que los lados venían invertidos y ¡todos los temas eran en versión de estudio! Raro, pero así era.
El otro recuerdo involucra al disco de vinilo que tengo en la colección. Ese hermoso, impresionante e inigualable doble vinilo de KISS Alive II ha sido la primera compra que hice en mi vida con mi primer sueldo. Yo trabajaba de cadete en una agencia de publicidad en Av. Santa Fe y Montevideo y ni bien cobré mis primeros pesos fui corriendo hasta Av. Corrientes y Florida a comprarme en la vieja disquería King Karoll, el doble vinilo que ven en la foto (Click para agrandarla), tenía apenas 14 años...
En mi colección tengo ese fantástico doble vinilo norteamericano (impecable, como nuevo, casi 0 km., aunque "de fábrica" algunas veces venía con una de las puntas cortada, como en este caso), la primera edición en CD norteamericano (con esa caja enorme y gorda), la versión remasterizada (una de las mejores ediciones según mi criterio) y una segunda edición argentina en cassette.
Todo el disco me parece bueno (no tanto como Alive!, pero bueno al fin...), pero las canciones grabadas en estudio son para mí, sencillamente antológicas. Es un disco que ha marcado a fuego esa etapa de mi vida sin lugar a dudas y siempre, siempre, va a ser muy especial para mí...
Marcelo